Tecnofeudalismo Ilustrado: COMO CONVERTIR EL APOCALIPSIS EN UN MACRO NEGOCIO
Estaban unidas a otros seres que las apoyaban…
– ¿Quiénes?
Las cucarachas de Madagascar – esas que habían sido desembarcadas por un vulgar error algorítmico y que ahora eran perseguidas por ese hielo maligno, el ISE-, las cuales habían armado el sindicato S.O.S. (Sindicato de Omnívoros de la Sombra, o las Omnis Vorares) …
…al sentirse igualmente avasallados…
– ¿Quiénes?
-¡¡¡UFF!!!, las hormigas, el agujero negro escapista y otros despistados que andaban por ahí sin tomar una decisión, pero moviéndose harto inseguros, dudando todavía para donde jalar. ¡¡¡¡¡¿YA?!!!!
…por ese ente eructador, maloliente, quisquilloso, agujero negro y por momentos tan desesperado que no dejaba de aporrear los dedos en el teclado, o de dormirse en cualquier rincón galáctico para evadir al mundo y a sí mismo, que ya no se aguantaba. Mandaba transmisiones proclamando lo afortunado que era el cosmos porque él había logrado detener muchísimas guerras. Claro, omitiendo por un lado que él mismo las había provocado, y sin aclarar que frenarlas no era más que un mérito para juntar puntos y ver si en la próxima gala le concedían ese premio el GEPAC, el Gran Eructo de Platino a la Armonía Cósmica, el máximo reconocimiento intergaláctico que tan merecido se tenía. Si no fuera, por supuesto, por todos esos ignorantes que malinterpretaban sus altruistas intenciones: purificar el universo y levantar una macroinmobiliaria galáctica.
*

*
Por eso, ahora ponían en marcha otra estrategia mucho más rentable para destruirlo todo, logrando que los desplazados, fueran lanzados al Más Allá o al Más Acá, no tuvieran ni un asteroide al cual volver. Antes lo hacían con explosiones de supernovas que arrojaban proyectiles devastadores, sin embargo, el parque de ballestas estelares se les estaba agotando y el presupuesto militar andaba por las nubes. Ahora tocaba probar un método más económico: manipular el tejido del espacio-tiempo en la zona que se deseaba despejar para que todo se colapsara por su propio peso. Bastaba con atinarle al punto cuántico preciso, proeza en la que ya estaban experimentando arduamente, según las malas lenguas, y con bastante éxito previo.
-Pero… eso lo dicen los conspiranoicos de la órbita baja, no se les puede creer nada.
-Otra vez el nerd desempleado poniendo los puntos sobre las íes. A quién le importa eso. De nuevo con la misma cantaleta: el que cree, cree, y el que no, que se vaya a procesar su razón a otra galaxia, porque aquí no hay almacenamiento para la lógica. Sin embargo, no desesperen, la logística está fríamente calculada. Esa “adormidera” que tanto decimos combatir, no la plantita ingenua que no sirve para gran cosa, sino todas las demás sustancias del catálogo, no las podemos borrar del mapa del dominio, hay que seguirlas produciendo, aunque la persigamos de dientes para afuera, porque con ellas dominaremos a todos estos que no quieren entrarle a la pastillita azul, como en Matrix. No dejaremos, sencillamente el negocio lucrativo porque se lo están llevando otros carteles estelares, y eso sí que es desafinar en el infinito susurro de las estrellas.
*

*
Nuestra sagrada labor es informar y unificar a todos sin excepción, mantenerlos en calma chicha mirando pantallitas… salvo a los que nos caen mal y que, analizándolo bien, ni son seres humanos: a esos hay que exterminarlos para que se cumpla la pulcra voluntad del Ser Mayor. Ese mismo que eligió a la élite para que reine y se adueñe de todo. ¿Acaso pretenden destruir lo que nos tomó siglos ensamblar?, con la santa paciencia que hemos tenido, paso a paso, con perseverancia cuántica y aprendiendo de todos los que nos rodean… incluso de aquellos que en otra era nos persiguieron. ¿Y qué mejor forma de perdonar a nuestros antiguos verdugos que volviéndonos idénticos a ellos? Los grandes maestros de todos los tiempos están de vuelta en la faz del Universo gracias a nuestro profundo agradecimiento por sus enseñanzas. Hay que unificar todas las voces en una sola frecuencia: la nuestra.
Seguimos con la causa noble de limpiar el cosmos y dejar únicamente gente linda en él. Por supuesto, tras la pesada tarea de remover los escombros estelares, ahí sí se convocará a los «expertos en restauración y protección» (que, a fin de cuentas, son las dos caras de la misma moneda corporativa: negocio redondo. Vendo el armamento, destruyo los planetas, limpio las cenizas, construyo el complejo residencial y en pago me quedo con todo el sistema solar). Así le doy una manita de gato al paisaje removiendo a la chusma y, como yapa, elijo a la autoridad que gobernará «democráticamente» por voto popular. Un voto que, por pura lógica, estará guiado por los que sí saben, pues concedérselo a la masa sin criterio no es opción; difícilmente sabrían qué hacer con una papeleta, más allá que crean que es su propia decisión la que estampan en ella.
Eso sí: espacios de ensueño para los que realmente lo valen, los privilegiados, porque por algo el Altísimo les otorgó esa posición en la escala social del cosmos. Pretendían levantar su utopía en esa tierra aceitosa y ancestral donde el olivo marca el color inquebrantable de la historia.
*

*
Un territorio donde todos profesaran la misma fe y alabaran al Único de todos los tiempos, una comarca de sonrisas congeladas donde los seres podrán convivir sin hacerse daño, dado que la maldad habrá sido erradicada (básicamente porque la habrían acaparado toda dentro para sí mismos, ofreciendo una garantía irrefutable). Querían fundar ahí, donde tantos fervores reclamaban su derecho y su patrimonio indiscutible alegando que el Mero, Mero se los había otorgado en exclusiva, un santuario perfecto, tras vaporizar a todos los demás que no servían para mucho. Ellos eran los verdaderos Padres del Universo, los Elegidos, los Buenos, y el resto no llegaba ni a la categoría de cucarachas de Madagascar. La fusión empresarial, claro que sí, no había nada mejor que congregar el poder como hacen las megacorporaciones galácticas, unificándose en un solo consorcio para que el tecnofeudalismo se despliegue en todo su esplendor, con cada hilo manejado por la IA empoderada.
– ¿Y la chusma?
-Bueno, esa masa que todo lo afea e interrumpe las vistas panorámicas: mejor exterminarla, fumigarla cual plaga ilegal importada por error de servidor.
Su mayor anhelo era quedarse con la Cúpula Dorada… que no hay que confundir con la que se llama igual pero supuestamente es de hierro pues nada la podría derribar, cosa que ya quedó probada y que no era cierta. Esa estructura que tanto ambicionan, ese centro del centro que supuestamente puede divisarse desde cualquier punto de esa Ciudad Patrona (aunque la geometría urbana demuestre lo contrario), para proclamar desde allí que el Mesías finalmente ha descendido. Uniendo a todos los credos, bajo su estricto mandato, faltaba más, retransmitido en pantallas gigantes de plasma e intencionalmente proyectado con hologramas en el firmamento para que nadie albergue dudas: la promesa esperada ha llegado. Y no ese otro que instauraron hace un par de milenios, ese SuperStar que les ganó la partida mediática en la temporada anterior.
Y ni se diga en esa otra tierra más moderna y bucanera, bañada por el litoral neotropical, donde una majestuosa montaña hace gala de su altivez. Si vinculamos ese paisaje con el óleo negro por el cual toda la galaxia se desvive, tenemos un triunfo colosal, logrado gracias al patrocinio de todos esos tejedores de enredos que decidieron alinearse con los que de verdad importan. Aquellos que dominarán el mundo permitirán que los demás sean sus sirvientes. ¿Qué mayor honor? ¿Qué otra cosa podría desear una simple criatura sino servir a semejante voluntad? Eso sí: manteniendo el debido distanciamiento social y guardando su puesto.
*

*
-Una Matrix recargada y optimizada, de la cual se encargarían los Señores Tecnofeudales, esos que habitan la Nube y flotan en el Cielo como Ángeles guardianes para garantizar el funcionamiento perfecto del sistema…
-Oigan, ¿y la Matrix y el Genio Maligno de Descartes qué tienen en común? Eso no se ha respondido y ya va siendo hora de que se aclare, dejar los cables sueltos en el procesador hace que la trama se enrede y se generen más entuertos cuánticos.
Mejor lo dejamos para la siguiente entrega, porque el pesadito preguntón, que más parece periodista desorientado, no saca el dedo del renglón. Esto nos retrasa la emisión y no estamos transmitiendo la primicia en tiempo real, dándole ventaja a esos otros medios que pretenden distorsionar la Verdad que con tanto esmero nuestro Rey, el Gran Agujero Negro, se esfuerza por difundir. La indudable y oficial realidad de los hechos, porque si algo tiene su Majestad, es que jamás habla con sinceridad…
CONTINUARÁ…
MÉXICO
AGOSTO 2026
***
Agradezco imágenes de IA
*
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: DON DURITO DE LA LACANDONA Y LAS BOTAS (ENTREGA VI)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: EL EMPACHO FILOSÓFICO (ENTREGA IV)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: DEFINIENDO PARA NO IR CONFUNDIENDO (ENTREGA III)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: EL ARTE DE DIGERIR EL COSMOS (ENTREGA II)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO
***
Te invito a visitar mi página de face
Y TAMBIÉN EL BLOG
puedes encontrar otras entradas que te interesen.
GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!


Tu relato como un reflejo de lo que se vive hoy día. Lleno de anécdotas, cosas curiosas y humor. Dan ganas de reír, pero también de llorar. Vivimos tiempos muy negros y sobre todo, disparatados.
«Libertad, igualdad y fraternidad» eran los lemas de la Revolución Francesa, y nos quieren regresar a antes de ese evento maravilloso que eliminó el sistema feudal y produjo la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y las primeras constituciones.
Vamos involucionando de a poco. Gracias, Themis por tus entregas y por hacernos pensar.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola Ana, sin lugar a dudas las dos emociones se juntan, y una lleva a la otra y viceversa, tiempos locos, disparatados y vamos para atrás yendo para adelante, involucionamos en espiral, pasamos por el mismo espacio en perspectiva.
Gracias a tí Ana por leerlo abrazo grande….. Seguirán sus eruptos a la atmósfera….
Me gustaMe gusta