CUANDO TODO SE COMPLICA O… ¿SE EXPLICA?
El sindicato, bautizado como S.O.S. (Sindicato de Omnívoros de la Sombra) o las Omnis Vorares, como se llamaban a sí mismas, ya que les encantaba el latín desde que un erudito se los presentó como el idioma celeste, exigía el cese inmediato de las fumigaciones cuánticas y la entrega sin demora de las migajas de las «Botana Chips» que los Señores de la Nube andaban desperdiciando. Su líder, una cucaracha de triple antena que citaba a Marx en dialecto de Madagascar (porque de allí venían), ya estaba redactando el pliego de peticiones sobre un trozo arrugado de cartón de Amazones.
De repente, se dio un encuentro gravitacional que movió las estructuras a millones de años luz: el agujero negro eructador entró a la sala de espera. Arrastraba su horizonte de sucesos con el cansancio de un aristócrata venido a menos y, rumiando su indigestión kantiana, que casi aplasta a la mesa directiva del sindicato.
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-Un momento, por favor…
– ¡Hasta dos!. Con tanta educación, en esta época encontrar a un “raro” que pide permiso y no avasalla, ya es pedir mucho.
-No entendí.
-No es necesario en este reinado, mejor así. ¿Qué se te ofrece?
-Esto es de un escrito anterior que ya se publicó…
– ¿Y?
-Ya no corresponde. Se está volviendo atrás en los hechos y ya habíamos llegado a la Matrix, unida a Descartes y a ese escarabajo andariego, emulador del gran Quijote de la Mancha.
– ¿Y?
-Confundirá a los lectores…
– ¿Y?
-El agujero eructador ya estaba en consulta.
– ¿Y?
– ¿Cómo que «¿Y?»?
-Error en la Matrix, nada más. Eso fue, eso es, eso será; eso sobrevendrá a cada rato. Cambia tu cableado mental o enloquecerás. Sin embargo, para que te sientas conforme y te introduzcas en el Universo y sus comportamientos inesperados, esto es un Eco de Luz, algo tan poético que hasta te inspirará a crear versos.
Te voy a contar el cuento: había una vez, en un cosmos muy lejano, una estrellita supernova que emitía unos bellísimos y brillantes destellos. Esa luz se lanzó en un viaje por todas direcciones y, de repente, se encontró con una nube de polvo y gas que le frenó el camino. La hicieron rebotar cual pelotita lanzada contra una superficie dura. Sin embargo, eso la hizo llegar a la Tierra tiempo después de esa explosión original.
En la Tierra hay señores que la miran poniendo su ojito en un gran telescopio, de esos que pueden ver hasta el infinito y un poquito más allá. Eso sí, no pueden dar cuenta de si todo se acaba o si esta es la historia sin fin cuando aparece la devastadora Nada que todo se lo traga.
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-No era sin fin, sino interminable.
– ¿Cuál es la diferencia? Por favor, ¡ya no más interrupciones poniéndole el punto a la i! ¿A quién le importa eso en este momento? “Seamos realistas, pidamos lo imposible”, decía aquel que cantaba allá por los sures del continente, al que llamaban Fito, que tocaba el piano y escribió esa canción que la Mercedes llevó a todos los corazones para que se consternaran y ver si de una vez despertaban…y que no sirvió para nada pues tan adictos como son, dándoles nuevos “juguetitos”, enseguida se adormecen y miraban hacia las estrellitas, deseándolas. Si se acabó el detenimiento, sigo con el bombardeo… no, digo, con el cuento. Pero para un instante de esparcimiento los dejo con la canción mencionada para que rememoren viejas épocas donde todavía se pensaba que con la lucha se llegaría a algún lado.
***
El furibundo personaje, ese Agujero Negro quisquilloso y eructador, se encontraba más que desalentado y al borde de la quiebra. ( Al borde de la quiebra era a donde estaba llevando a todas sus titilantes, un chisme al margen, más allá que él y su camarilla se llenaban los bolsillos no solo con ese líquido negro que tanto querían, sino con esas industrias que seguían creciendo para sus intereses personales). Otro viaje para encontrarse con esos siete que antes eran ocho, que habían sido sus amigochos durante tantas décadas y que últimamente hacían el amago de tirarse por la libre…más cuando vieron la salida del octavo y lo que le había hecho y bueno, no querían lo mismo para ellos, pero no se decidían, tenían que dar un paso y aceptar que ya el mundo no era lo mismo desde que aquellas torres cayeran, otro cuento…eso sí, ¡tanto bien les haría volver a tener autonomía de criterio! Pero bueno, se creían tan formalitos que es difícil dar el paso y unirse a la chusma, les daba pavor sentirse en la ruina después de haber sido o soñado con ser, imperios para siempre.
Jugó un gran juego dando la finta de que quería acabar con todos los sucesos que sostenían esa estrechez aún no abierta, la cual estaba llevando a un colapso que se mantenía quién sabe por cuáles motivos divinos (parece que los dioses todavía estaban siendo muy dadivosos con todos esos que mejor sería que desaparecieran). Puso su firma en un acuerdo donde simulaba ceder mucho más de lo que pedía, dispuesto a desperdiciar todos los verdes acumulados en sus arcas, más allá de que no le pertenecían, al igual que el áureo que, si se lo reclaman, vaya declive que se armaría.
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Sin embargo, su gran amigocho, ese con el que es consecuente con todo su amor y devoción, cual, si fuera «la perrita faldera» un poco grandecita, que lo acompaña, mientras él firmaba, el otro bombardeaba: dale y dale duro a hospitales y escuelas, que es lo que le encanta. Tiene un placer sádico en hacerlo, tal vez como reminiscencia o envidia hacia algún abusador que tuvo en su vida o en su «tribu» y quiere ser como él, eso de identificarse o como se llame con el agresor o aprovechar la jugada para los planes que su ascendencia trae desde siglos. Se armó la gran pelea entre ellos al puro estilo de la lucha libre: simulan que se matan en serio, pero es puro show para los espectadores ingenuos que todavía creen que es de verdad y que se alcanzará algo diferente a los intereses cínicos que persiguen.
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Vaya artistas selectos estos Narcisos que andan sueltos creyéndose lo máximo y pretendiendo liderar. Claro, porque los otros no se deciden a poner fin, aunque haya que empezar todo de nuevo. Eso sí: mientras firmaba el acuerdo donde supuestamente no se podía bombardear de ninguna manera, por otro lado, le mandaba armamento. Simplemente para que no se quedara sin nada por su culpa, ¡pobrecito!, sin darse cuenta de que el otro lo que está haciendo es desvestirlo a él para, ni tardo ni perezoso, quedarse con su imperio.
– ¡Cuidado con la masa crítica, ciudadano anaranjado! -chilló la líder sindical, cucaracha empoderada, esquivando por milímetros la atracción gravitacional del deprimido monstruo cómico… perdón, quise decir cósmico.
El agujero negro, que venía buscando al terapeuta para que le validara su derecho divino a ser un «WINNER» y a tragarse el universo sin sentir culpa, bajó la mirada (o lo que sea que usara para enfocar su vacío). Vio a las cucarachas. Vio sus pancartas minúsculas que decían: «Ni Dios, ni Amo, ni Agujero Negro». Y, por primera vez en un eón, sintió una profunda envidia.
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¡Ellas eran libres! No tenían imperativo categórico que las detuviera; si encontraban una enana blanca azucarada en el suelo, se la comían sin preguntarle a Kant si eso podía convertirse en ley universal. Ellas no estaban atrapadas en la pantallita del tecnofeudalismo porque eran demasiado pequeñas para que el algoritmo las tomara en cuenta (diferente era si estaban en una cajita para un envío, comentario al margen). Su única ley era sobrevivir a la chancla, como su gran héroe, Don Durito de la Lacandona, a las botas.
-Y… ¿la Matrix y Descartes? ¿En qué se parecía la Matrix al Genio Maligno?
-Otra vez el nerd aplicadito que quiere que todo tenga hilo conductor, coherencia y sentido. Mejor te recomiendo algo: dedícate a deslizar el dedito por la pantallita y deja en paz las preguntitas, esas que nacen de una mente de antaño que ya casi está extinta (o en vías de desarrollo hacia la extinción). Te prometo que, en muy poco tiempo, los Señores de la Nube te meterán en un mundo fantástico hecho a tu medida, tan personalizado que ni Clonazepam ni antidepresivos vas a necesitar. Es más, ni te darás cuenta de que te estás muriendo de hambre, cual adicto consumido por su propia necesidad…
CONTINUARÁ…
MÉXICO
JUNIO 2026
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Agradezco todas las fotos a internet y a la IA
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AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: DON DURITO DE LA LACANDONA Y LAS BOTAS (ENTREGA VI)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: EL EMPACHO FILOSÓFICO (ENTREGA IV)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: DEFINIENDO PARA NO IR CONFUNDIENDO (ENTREGA III)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO: EL ARTE DE DIGERIR EL COSMOS (ENTREGA II)
AGUJERO NEGRO ERUCTADOR Y QUISQUILLOSO
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GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!


Jajajaja, te sales, Themis, con estos relatos. Jajajaja. Y es que encima me imagino al susodicho y es que le va que ni pintado… Eso sí, me ha dado miedito la cucaracha empoderada, uuuffff, esas dos palabras cuesta mucho verlas juntas, se me ponen los pelos de punta.
Genial, Themis .
Un abrazo. 🤗
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Sí Merche, sigue y sigue este cuento de nunca acabar y cada día que pasa más noticias desde el universo van llegando y esas cucarachas que a ver por donde salen….. Gracias, abrazo bien grande
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