BIBLIOTECA LERDO DE TEJADA

UNA GRAN SORPRESA

Tomé la calle de El Salvador en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde se encuentra ese mundo del audio, cuadras y cuadras de bocinas en la calle, entre otras cosas, pues también es de instrumentos musicales. Después de haber preguntado en varios lados, ¡al fin! llegué al lugar a donde iba a retirar un encargo, me sorprendió la amabilidad con la que me respondían.

Andaba medio despistada, entre ese torbellino de estímulos, logré por un momento sacarme de encima el peso de ese mundo externo caótico y maloliente, salirme del tumulto de personas, voces, aromas, sensaciones, calor, sofoco, contaminación, un caos de magnitudes terroristas para la salud física y ni se diga para la mental. Eso sí, fascinante cuando se empieza a vivenciar que el ser humano se adapta a cualquier cosa y sigue para adelante en una carrera desenfrenada sin importarle su propia integridad.

Las voces, los pregones de toda esa gente joven que prometía el éxtasis en las canciones que vendían  o las mayores oportunidades en lo que ellos ofrecían, el sonido de los autos que pasaban por la gran avenida, se convertían en una melodía anárquica, una canción urbana solo para ser entendida por aquellos que se encontraban inmersos en ese psiquiátrico al aire libre.

*

*

Me empecé a sentir como dentro de un comics, con personajes que saltaban de las páginas de una revista y se iban uniendo a la escena, el mundo de caricatura me había alcanzado en esta gran urbe, no solo se encontraba en la mansedumbre de mi patio entre alados, sino que era extensivo, eso sí, los parámetros tan divergentes eran demenciales. Una mujer mayor con una mueca en la cara como de estupefacto y salida de la órbita me quedó mirando y mientras lo hacía parecía que destellos de colores vibrantes la rodeaban y de ella nacía una gran sonrisa que proyectaba calma en ese gran caos, como diciendo: «Solo así podrás salvarte».

La multitud seguía su ritmo frenético y yo el mío lento, como brincando entre nubes, me iba sintiendo inmersa en una historia fantástica, flotando entre la confusión y la magia de ese mundo paralelo absorbida por otro agujero negro.

Seguí por esa calle del Salvador, iba rumbo al Zócalo en busca de unos vitrales que quería ver y que nunca encontré, la vida me fue llevando por otro sendero, quería que me encontrara frente a un gran pero gran descubrimiento, el tzompantli o muro de cráneos ese que … mejor lo dejo para otra vuelta, cuando lleguemos a él, porque antes me fue develando otros espacios, mágicos, muy mágicos.

*

*

Por unos instantes parecía que había salido de ese gran escándalo y alcanzado un punto de sosiego, mi mente pareció desinflarse, no el cuerpo que seguía respirando ese aire gelatinoso que la gran contaminación regalaba.

Sin embargo, poco iba a durar esa sensación, pues a lo lejos escuche´como un ruidero poco diferenciable, y a la cuadra entendí de qué se trataba, había entrado al mundo del audio, donde una gran batalla acústica se desarrollaba, de un lado y del otro de la calle, grandes bocinas ubicadas en los locales, hacían sonar de forma estridentes diferentes canciones.

-¡Wow!, ¿qué es esto?- me preguntaba mientras un grupo de personas indiferentes a todo, esperaban al Metrobús para seguir su camino y unos jóvenes en la puerta de uno de los locales reían con una mueca parecida a la del Guasón en su cara, cada vez más, todo se distorsionaba, ¿se deformaba o así era?, ese espacio donde tanto es la estridencia que las percepciones colapsan. Darse cuenta que cada día más el ser humano se está volviendo más incapaz de apreciar la música, que ya en cierta forma esas bocinas gigantezcas la distorsionan, pues lo que importa es que se escuche con intensidad.

-¡Ooooohhhhh!, la psicosis en la puerta de la casa.

Se me hizo imperioso buscar un espacio donde poder descansar por un rato, salirme de donde estaba, sentarme a tomar un trago de agua en la sombra y si pudiera estar fresco y en silencio, eso podría llegar a ser el máximo regalo, se me hacía que pedía demasiado, como quien dice abusaba de la generosidad de la vida y de repente frente a mí apareció una Iglesia con la puerta abierta, pues muchas están cerradas.

-Ahí, ahí es- y sin detenimiento mis pasos solitos se fueron hacia ella.

*

*

Sin embargo, no era solo eso lo que me aguardaba, por extraño que parezca cuando crucé el umbral y un ambiente de total y absoluto silencio me invadió, de una frescura dentro de ella que emanaba una sensación de bienestar y renovación, un aroma a libros me envolvió, libros que volaban, que nos transportaban cual mariposa efímera y delicada.

*

*

Me quedé con la boca abierta maravillada, por el cambio asombroso que había ocurrido dentro de esa Iglesia, de ser un templo religioso se había convertido en un biblioteca, un templo dedicado al conocimiento y la cultura. La transformación era impresionante, las bancas ahora eran estanterías llenas de libros, mesas con computadoras, y en lugar de los símbolos religiosos, murales en sus paredes invitaban a ser explorados. El lugar mantenía la magia de un espacio sagrado, pero ahora dedicado a la sabiduría y reflexión, volviéndose un verdadero templo del saber, donde no había perdido su misticismo sino que lo fundía con otra parte fundamental del ser.

Era la biblioteca Lerdo de Tejada, que aunque tiene muchos años en esta ciudad no la conocía, nunca se me había cruzado en mi camino y nadie me había hablado de ella, no tenía idea que existía.

*

*

Descansé, tomé mi botellita de agua que me ayudó a reponerme, a salir por unos momentos de ese mundo infernal por el que venía, sin embargo atrayente, donde podían aparecer sin esperarlo sorpresas escondidas en la jungla de cemento.

Una breve tregua me devolvió la fuerza, la claridad necesaria para seguir avanzando en ese trayecto que me había propuesto, ya sin buscar nada, dispuesta al encuentro de todo eso que la vida me quería mostrar, acercar, que me iba llevando sin proponérmelo.

CONTINUARÁ…

MÉXICO

ABRIL 2025

***

ENTRANDO A LA CIUDAD DE MÉXICO

RUMBO A LA CIUDAD DE MÉXICO

***

Te invito a visitar mi página de face

blog de themis

Y TAMBIÉN  EL BLOG

puedes encontrar otras entradas que te interesen.

Link Pagina Principal 1

GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!

FIRMA baja res

Comenta y comparte…GRACIAS…!!!

2 comentarios en “BIBLIOTECA LERDO DE TEJADA

  1. Hola, Themis, me ha hecho gracia lo de psiquiátrico al aire libre, qué gran verdad.

    Y la biblioteca, menuda maravilla y menudo cambio de uso al lugar. Tiene que ser una joya, desde luego, como así las fotos lo demuestran. Mereció la pena el paso por el «psiquiátrico», jeje.

    Un abrazo. 🤗

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Merche, es que lo es, un gran pero gran psiquiátrico.
      La biblioteca, un encuentro inimaginado, bien dices una pequeña joya, un templo con su mística sin embargo, volcado al saber, a las historias, un silencio, un ambiente y la luz que tenía. Voy a escribir más sobre ella, para el día de las bibliotecas que siempre envío mi anécdota sobre alguna de las que he estado.
      Sin lugar a dudas ese día rindió que no te imaginas, espera la próxima pues es otro encuentro inesperado. Abrazo grande y gracias

      Me gusta

Replica a merchest Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.