El blog CRÓNICAS DEL OTRO MUNDO, convocó a :
EL PRÓXIMO 24 DE OCTUBRE, PARA CELEBRAR SU DÍA INTERNACIONAL, ¡ABARROTEMOS LA BLOGOSFERA DE BIBLIOTECAS!
Aquí va mi aportación…
DESANDANDO EL PRINCIPIO
Unas de las vueltas que estuve en la Ciudad de México y que los pasos me fueron llevando por esos caminos que me recibieron cuando llegue a ella, en un recorrido por los diferentes puntos que había habitado, de repente me encontré frente a un lugarcito que fue, aunque cortito en el tiempo, un refugio en mis primeros días de estancia en esa gran urbe que desconocía.
Rodeado de vegetación y en la actualidad de paseadores de perros que pululan y abundan en una ciudad que cada día más las mascotas suplantan a la descendencia y acompañan la soledad de muchos de los que en ella habitan: la Biblioteca Pública del Parque España.
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Entré, llevaba mucho tiempo que no lo hacía, quería volverla a ver, recordar muchos aconteceres que sucedieron dentro de ella, recorrerla, aunque pequeñita había tenido su importancia en ese principio de «migrante» que se adaptaba a la gran ciudad, ese monstruo que sorprendía y guardaba muchas cosas dentro de ella como, hermosos rincones.
Me acerqué a quién estaba en la puerta y le pregunté si me permitirían sacar algunas fotos, me mandó dentro a que hablara con la jefa, así lo hice y me dijo que no.
Ahí le empecé a contar la historia de lo que ella significaba para mí y para dos generaciones dentro de mi familia, como había sido un refugio, el tiempo pasado dentro de ella, hacía más de cuarenta años.
Me escuchó con mucha atención, sonreía, como que se sentía en su labor reconocida, al igual que todos los trabajadores en ella, que luchan para que ese «templo del saber», aunque pequeñito no se extinga o quede como un museo en el futuro para mostrar a las nuevas generaciones en viajes virtuales como los seres primitivos daban vueltas hojas de papel, y quedaban absorbidos por ellas.
Me dio chance, me permitió tomar algunas fotos, eso sí, sin perturbar a los que en ella se encontraban, la verdad que un solo lector había, metido dentro de esas hojas amarillentas totalmente extasiado y fuera del mundo.
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Fui recorriéndola, parándome en cada espacio que me traía un instante, un momento en ese otro tiempo, la sesión de niños fue una de las que más me acaparó, tal vez, el recordar a mis hijos y a mis nietos después, pequeñititos, jugando, leyendo.
Cuando recién llegué, muchos fines de semana salía a caminar rumbo a ese parque, sentarme cerca de ese puentecillo que tenía, sentirme rodeada de la vegetación que tanto extrañaba y también muchas veces entrar a esa biblioteca que en él se encontraba.
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Tomar un libro ponerme a leer, consultar algo que andaba buscando para preparar mis clases o simplemente ver imágenes en alguna revista, perderme en los paisajes.
Cuando mis pequeños hijos llegaron a la ciudad, vivimos frente a él y los sábados en muchas ocasiones, íbamos a la biblioteca, donde cada uno tomaba sus libros, ellos en la zona de niños y nos recreábamos en la lectura, grandes lectores se volvieron.
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Luego, el descubrimiento de las matinés en el cine, donde una serie de películas nos ofrecían una tarde repleta de aventuras fueron prevaleciendo frente al ir a la biblioteca, no así a la lectura, ya que solíamos ir a comprar libros, lo que también por momentos era una salida. Se volvieron además cinéfilos.
Muchos años después, cuando ya habíamos migrado también de la ciudad y llegado a las costas del Caribe, ellos ya grandes, adultos, coleccionistas y amantes de los libros, habían formado sus propias bibliotecas y seguían, sin detención leyendo cada vez que podían.
Llegaron los nietos, desde pequeñitos se les acercó a la lectura, antes de aprender a leer se acercaban a las revistas a hojearlas y ver las láminas que en ellas se encontraban. Muy rápido aprendieron a unir letras, se sintieron libres para poder saber que era lo que veían, a qué lugar correspondía, las excelentes fotos que acompañaban lo escrito.
Un día nos encontramos por un tiempo en la gran ciudad de regreso, y los fines de semana los pasos nos llevaban a ese parque y a la biblioteca donde se repetían las visitas, el acercamiento a los libros, a los juegos que dentro de ella había, asombrados miraban la cantidad de libros que había en los anaqueles.
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Excelentes momentos pasados dentro de ella, abriendo esa posibilidad de conocer a esa especie en extinción que se han vuelto en la actualidad, donde no se tienen en cuenta como centros de formación, ya que lo virtual, el «copia y pega», «imita no crea», se ha vuelto la manera de educar a esas nuevas generaciones, para que ya no piensen, para facilitarles las tareas, para dirigir sus pensamientos solo a aquello que sirve a este nuevo mundo y sistema que se está creando y mientras, se van a ir borrando las huellas de lo que fue, a medida que los «ancianos» que conocieron de ellas, mueren.
Una versión actualizada, de Fahrenheit 451, magistral novela de Ray Bradbury, escrita en 1953, que se adelantó en muchos años a lo que sucedería, porque una de las obsesiones de los líderes que gobiernan el mundo en esa obra es quemar libros para que desaparezcan y así poder controlar mejor aquello que debe ser aprendido por la población, en base a sus propios intereses, gracias a la televisión que será quien los dirija, en aquellos momentos, ahora tal vez, será la inteligencia artificial o quién sabe qué otra cosa aparecerá .
Entonces cada humano consciente se aprende un libro de memoria y se transforma en él y de esa forma no permite que se pierdan .
La ficción ya nos ha alcanzado, eso sí no necesitarán quemarlos, sencillamente borrarlos y nadie los echará en falta, las nuevas generaciones ni siquiera sabrán que existieron.
Agradecí el permiso otorgado, ese hermoso momento entre recuerdos más bellos aún y retomé mis pasos.
Gracias
MÉXICO
OCTUBRE 2024
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BIBLIOTECAS: RECUERDO DE UN ROBO HORMIGA
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BREVE HISTORIA SOBRE LA BIBLIOTECA NACIONAL DE URUGUAY
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GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!


Themis, de verdad que me tocas las partes más sensibles. Está biblioteca también fue parte de mi vida y lo que escribes, lo que narras, me hace estar de nuevo en mi presente del ayer. Y por esos rumbos hay algo que debo visitar, ya te lo presentaré. Debo controlarme, porque las emociones siempre me han dominado felizmente, sólo que ahora con el paso de los años es de más riesgo ☺️ y no quiero sucumbir porque las quiero seguir disfrutando.
Otro abrazo super agradecido y de corazón ☺️🤗🫂🌹
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Así que compartíamos biblioteca y parque, mira que andábamos cerquita, pues me alegra mucho que te haya recordado tu ayer.
Sí, las emociones hay que cuidarlas llegar a que tengan su justa magnitud, ni muy para arriba ni muy para abajo, pues si que pueden traer muchos problemas, sean lindas o no.
Gracias Maty, y más abrazos, todos los que quieras
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En todas las épocas de la humanidad, se han quemado libros para impedir que pensemos y creemos. Es el método con el que los dictadores suelen ensañarse.
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Totalmente de acuerdo, es la forma de dominio que tienen, se sentirse fuertes, abrazo y gracias
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La vida entre libros, es como saltar de uno a otro tiempo, de uno a otro lugar, ni siquiera el futuro resulta inexpugnables para el curioso lector. Un abrazo.
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De acuerdo, es la magia guardada en ellos que nos lleva por diferentes vivencias, gracias por tu comentario, otro abrazo para tí
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Un viaje en el tiempo precioso, repleto de recuerdos preciosos que se revelan, con el devenir de las décadas, cada vez más preciosos. El apelativo se repite porque no hay otra forma de definir el relato: es precioso en cuanto se refiere al valor que se puede otorgar a una biblioteca, y el valor que la misma nos puede otorgar a cada uno de nosotros como ser humano.
Felicidades, y feliz Día de la Biblioteca.
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Gracias por tus palabras, me alegran, a parte que así lo veas, te mando un abrazo grande y muy buena convocatoria,
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