«AMANTE DE LA LIBERTAD«
Recuerdo que cuando era pequeña, mi «abuela de Lejos» que así le decíamos para diferenciarla de la otra, venía a visitarnos y pasar el día con nosotros, pues su casa quedaba muy retirada de donde nosotros vivíamos.
Salíamos juntas al jardín a recorrerlo pues era una amante de las plantas y sabía mucho de ellas, al igual que de hierbas sanadoras, remedios caseros y también conocía muchas historias.
Un día caminando por él nos encontramos con un Tatadiós, como se le llamaba y se le acercó y le preguntó:
-¿Dónde está Dios?
Como si le hubiera escuchado hizo un movimiento con sus patitas y elevó su cabeza. Mi asombro apareció de improviso y me hizo ver esa magia que había detrás de ese animalito, por primera vez lo veía camuflado en una planta del mismo verde de su cuerpo y esas palabras que salieron de esa abuela que era muy sabia, aparte de dulce y tierna, hicieron que prestara mucha atención al hecho.
Arte que lleva con él, el estar encubierto, usando los disfraces más hermosos y extraordinarios que sirven para el engaño, mientras que sus patas en ademán de oración son su arma de caza, más que una actitud de devoción, capaz de capturar insectos en pleno vuelo.
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Puede pasar mucho tiempo inmóvil, en calma, con la atención y la concentración focalizadas en la espera de que alguna presa se le acerque, con gran certidumbre lograr cazarla y que sea su alimento.
Animalito que inspiró a las artes marciales, en la creación de formas de ataque y defensa, por la rapidez de sus movimientos.
La palabra “mantis” proviene del griego que significa profeta o adivino, que ayudaba a los viajeros perdidos a encontrar el camino y en Egipto era considerada quien guiaba a los muertos hacia su nueva morada.
En el patio de la casa, ese que está tan concurrido y suceden muchos acontecimientos, uno de ellos es la aparición de las Mantis Religiosas o Mamboretá, como se les conoce también.
Casi todos los años se pueden ver algunas de ellas pequeñitas corriendo por él y luego encontrarse con las adultas o las jóvenes que mudan su piel, como un día me tocó registrar y ser testigo de un hecho realmente sorprendente.
Cuando esto sucede llega con él el recuerdo de la abuela y la leyenda que me contó, que venía de los indios guaraníes.
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FOTO TOMADA DE INTERNET
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Decía algo parecido a esta que encontré:
«En una de las tribus guaraníes que vivían a orillas de los Ríos Paraná y Uruguay el cacique descubrió un día a un forastero.
– ¿Quién eres? –le preguntó- ¿Dónde está tu pueblo?.
El joven indio le respondió
– He abandonado a los míos porque se han entregado como esclavos a los conquistadores blancos.
El cacique, amigablemente, le ofreció su toldo para que se quedara a vivir con ellos. Pasó el tiempo. El muchacho era muy trabajador y además, bailaba muy bien.
Ayudaba en las tareas de la tribu y en las noches de fiesta los alegraba con sus danzas. Pero siempre tenía los ojos tristes, como de nostalgia.
En idioma Guaraní: «Mamboretá» significa: «dónde está tu pueblo». Así comenzaron a llamar al forastero: Mamboretá.
Un día Mamboretá dejó el toldo del cacique, como lo hacía habitualmente. Se fue a trabajar al campo. Pero llegó la noche y no volvió. Se había ido para siempre, pues no pudieron encontrarlo.
Una noche el cacique descubrió que sobre su hombro se había posado un insecto desconocido de color verde. Como no sabía su origen le preguntó:
-¿Mamboretá?- y el hermoso insecto le respondió, elevando sus bracitos al cielo y moviéndose como si bailara. Nunca más se fue.
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FOTO TOMADA DE INTERNET
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Desde entonces forma parte del paisaje.»
MÉXICO
ABRIL 2023
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Agradezco las :
Leyenda tomada de internet:
http://paraguayenelmundo.blogspot.com/2008/10/la-leyenda-del-mamboret.html
y
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GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!


Es una bella historia. Gracias por compartirla con nosotros. Aca anidan en la leñera, dónde es fácil encontrar varias refugiadas cuando llega el frío.
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Aquí aparecen en esta época vienen y tienen sus crías, mudan su piel, luego publicaré sobre ello, y me llevan a otros tiempos. Gracias Carlos, abrazo grande
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Hola, qué genial historia. No conocía esos nombres para la mantis, ambos son geniales y tampoco conocía que tenían tantos colores, aquí en España solo las he visto verdes o quizá no he mirado bien, no sé.
Aquí no es un insecto que guste mucho pues no recuerdo historias suyas o leyendas como la que cuentas. Muy curioso e interesante. Me ha gustado. Un abrazo. 😊
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Hola Merche, aqui también suelen ser verdes o cafés, esas otras de colores son más que nada de zonas tropicales y de Asia, son hermosísimas. Te mando un abrazo grande y gracias por tus palabras
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Sí, todos los años las veo en los rosales, se pasan horas sin moverse. Son preciosas.
Qué bonita historia. Gracias por hacernos ver su misterio, su belleza… Mi abrazo.
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Tienen una vibración muy fuerte, es para aprender de ellas la inmovilidad y a enfocar la atención. Gracias Julie, abrazo grande
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No conocía esta leyenda, muy buena, y tampoco el nombre de mamoretá. A la mantis religiosa en el norte de México la conocemos como campamocha.
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Es un nombre guaraní, que en el sur del continente se emplean muchas palabras de él en el hablar cotidiano. Esta es una de ellas.
Tiene muchos nombres dependiendo de las regiones, también en el sur se le conoce como Tatadios. Abrazo grande y gracias
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Me encantó la leyenda, no la conocía. Muchas gracias, te envío un abrazo virtual.
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Gracias Ruth qué bueno saber de tí, abrazo grande
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