CRÓNICAS DESDE EL PATIO: LA GRAN, GRAN SORPRESA

ENTRE LA ABUELA Y LA MARIPOSA

De nuevo aquí estamos, dándole continuación a la eterna historia de los sucesos que abundan en este patio. Tantos, que a veces habría que abrir un blog solo para contarlos, y eso sí, ¡volverlo un trabajo diario!, como el de jornalero de eventos cotidianos.

Sin embargo, hay que optar por la síntesis, esa que cada día se usa más en la vida moderna. ¿Para qué leer o escuchar discursos interminables si con pocas palabras se resume todo y el conocimiento se va guardando en gotas?. Es más, ya ni siquiera eso es necesario si con preguntarle a la inteligencia artificial enseguida contesta y nos da cuenta de lo que queramos.

Ya no necesitamos almacenar nada, mejor es que el cerebro  entre en la «fodonguez» para que uno se sobresalte y no sobrecargar a la memoria y luego nos venga un «surmenage» o algún patatú, y eso de andar leyendo en letras chiquitas, si es mucho mejor mirar una pantallita, que aparte no solo nos pone grafías, sino muchas imágenes y videitos cortitos eso sí, para que no nos canse, y nos habla, para que no nos esforcemos demasiado, todo tiene que ser simplificado y lo que es más con un emoji puedo expresar todo, entonces no necesito otra cosa que apretar un dibujito y me manifiesto, opino, soy alguien. Por otro lado no me meto en problemas y enriedos de comunicación, que a veces ni teniendo al lado a la persona me puedo dar a entender y de esa manera entro en el nuevo lenguaje.

*

*

Y es que ahora se escucha más de lo que se lee, pues las nuevas generaciones regresan a ese estado del humano antes de la escritura: todo es por trasmisión oral, una forma que nunca se perdió, solo que ahora se ha vuelto a usar modernizada y con esa gran ayuda que nos han regalado: la IA, a la cual jamás hay que cuestionar pues siempre dice lo que es, es el logro mayor que pudo tener esta humanidad en su decadencia, nos desasna de todo.

Para muestra basta un botón, he aquí una pequeña anécdota cortita y al pie, de las tantas que he escuchado o he sido testigo, para que no se tenga que utilizar ese tiempo prodigioso que se puede volcar en redes,  en ver Tik Tok  o Pinterest, y saber en que andan nuestros seguidores y seguidos, en vez de perderlo en sandeces.

Una abuela estaba con dificultades de redactar un escrito pues no sabía muy bien cómo encararlo, entonces le hace una pregunta a su nieta, mientras esta está frente a su teléfono de cómo ve ella ese principio que ha escrito.

-Pero abuela- le dice la nieta de última generación- pregúntale a la inteligencia artificial, ella te contesta y te dice lo que hacer y su respuesta son siempre correctas y lo que es más te lo escribe.

La abuela sorprendida pues ni enterada estaba de que eso existía pues, si conocía a Alexia y también a Celia, que quien sabe por qué siempre son mujeres, pero esto es otra cuestión.

-¿Y eso cómo se hace?

La nieta agarra el teléfono y con una rapidez del rayo, entra, pone el pedido y en un instante como por arte de magia, ahí aparece el escrito.

Su «nonna» lo empieza a leer y le dice, hay errores gramaticales y de puntuación, pues en eso es maestra.

-Eso no puede ser- aclara la nieta, con cierta soberbia esa que tienen los jóvenes de todas las épocas, que se creen a veces dueños de la verdad, más los de esta si se trata de tecnología digital- es la inteligencia artificial, todo lo hace bien, o ¿tú crees que sabes más que ella?.

*

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No todos actúan igual, eso sí, aunque la gran mayoría sigue ese derrotero, pues son como las ovejitas no cavilan nada mientras las llevan al matadero. Como van a cuestionar el no pensar, que todo venga hecho y de esa manera el esfuerzo se va perdiendo y desde fuera los dirigen, ¿a dónde?, bueno eso lo saben los nuevos dioses. Es lo mismo que comer los congelados con eso se soluciona el problema de qué voy a cocinar hoy y lo que es más con siete bandejitas soluciono toda la semana, eso sí a los pocos años ya traigo el colesterol, los triglicéridos, la azúcar, la presión sanguínea y etc. etc. en las nubes, y todas las farmacéuticas me aplauden, cumplí con el objetivo.

A veces prefieren los mensajes de voz, incluso más que las llamadas, pues cuando el teléfono suena los sorprende y hasta los pone ansiosos. Piensan que alguna tragedia sucedió.

No se los motivos que me llevaron a recordar a mi abuela y lo uní con un hecho de la niñez, cuando veía que había llegado una carta de su Italia, esa tierra del «O Sole Mio,» de montañas y de un cielo radiante, con forma de bota, donde, cuanto más al sur estabas, menos valioso te volvías, arrastrándote en la suela del zapato. La carta, después de muchos meses de haber salido y de un lento viaje en barco de vapor, solo le hacía pensar:

—¿Quién habrá muerto ahora?. ¡Cada día quedan menos! —decía con un lamento, y así comenzaba la gran danza de lamentaciones, hasta con zapateo, sin siquiera haberla abierto.

*

«Con sólo hacer clik, usted tendrá, una instantánea de verdad» Cantajuegos

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Esto de irse por las ramas, se me da muy bien, una cosa lleva a otra y a otra, y es un sin fin de nunca acabarse, las ideas se enganchan y van saliendo y la introducción se hace larga, muy larga y a lo que iba era a contar sobre esas cosas nuevas que sucedieron en el patio, y para que no se alargue hasta el infinito lo haré corto, cortito, un «resumencito de todo lo vividito», decía alguien que no le paraba la lengua.

Comenzaré con la arañita verde brillante, agresiva y saltarina, con grandes ojos y de una belleza infinita, llegó, y se le tomó la foto, como pobladora nueva del jardín encementado, para que quedara registrada, un reconocimiento biométrico de su identidad para que pudiera ser detectada en cualquier lugar que se posara y no se confundiera con alguna otra de su especie.

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La que siguió fue la mariposa negra esa que revoloteaba en ese melonero, un paréntesis nada más para notificar que a los días el pobrecito sufrió una desgracia, pero esa se las cuento en otra entrada, encantada ella con las flores con las cuales contrastaba, se posaba.

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El gran acorazado negro y amarillo, que diario da mil vueltas sobre ese techo verde que no deja de proyectar el fresco sobre el piso y que el otro día, quién sabe por qué perdió el rumbo y se dio contra la pared y cayó al suelo medio atontado. Me acerqué a mirarlo, a ver si necesitaba ayuda, pero no, como que se sacudió y alzo el vuelo. Aquí se los presento.

*

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Ahora sí que se viene, el destape de la gran sorpresa prometida en la última de nuestras crónicas.  Ha llegado… Está aquí…la gran historia…

Erase una vez…una mariposa anaranjada que encontró su pequeño rincón entre las hojas y las flores del maracuyá, ese ser encantado que ha hecho florecer la vida en un espacio que ahora es su techo, un refugio verde.

*

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Ella revoloteaba con la ligereza de un sueño, tejiendo magia en el aire hasta que, con la calma de la noche, se posó. Allí permaneció, quieta, quietecita, en un largo y paciente reposo. Después, con la misma gracia con la que llegó, alzó el vuelo, danzando con el viento, y nos dejó un regalo inesperado.

*

*

De los huevecillos que desovó a su paso, eclosionaron diminutos gusanitos, hambrientos de vida. Con un apetito voraz, devoraron las puntas más tiernas del maracuyá, impidiendo su crecimiento. Fue entonces cuando, con delicadeza y sin violencia, fueron desalojados de ese hogar natural.

Se les ofreció un nuevo espacio: un bote lleno de hojas frescas. Algunos aceptaron con gusto el nuevo menú, pero otros, los más rebeldes, anhelaban las puntas tiernas de su viejo lar. Al tiempo, todos, sin excepción, tejieron sus capullos, pequeñas cápsulas de seda que colgaban como diminutas joyas negras. En su interior, la vida se transformaba en silencio, aguardando el momento de la revelación.

Y de pronto, un día, la gran sorpresa sucedió. Ante nuestros ojos maravillados, el capullo se rompió. De su interior emergió ella, con las alas aún húmedas y la fragilidad de un nuevo comienzo. Había nacido.

*

*

Ahí estaba el milagro de alas anaranjadas, mostrando cómo de ese ser «feito», arrugado y rastrero,  florecía la belleza.

*

*

Por aquí dejamos esta historia perpetua que es la existencia, que es el sueño, que es el saberse vivo acompañado de muchas criaturas increíbles que nos enseñan, que nos hablan sin palabras, que nos dicen que… la vida es siempre un vuelo que apenas comienza.

CONTINUARÁ…

MÉXICO

JUNIO 2025

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6 comentarios en “CRÓNICAS DESDE EL PATIO: LA GRAN, GRAN SORPRESA

  1. Así es, Themis, la vida es siempre ese vuelo, ese movimiento de nuestro ser bailando con el otro ser aunque tenga forma dferente, pero ese movmiento nos herana, nos hace mirar, sentir, ver, mirar, entender…
    Y sí, es maravilloso aunque tardemos más que la IA en recordar las cosas, La poesía no tiene prisa, y cada cosa tiene su nombre que hemo aprendido sin máquinas. Yo estoy empezando a escribir poemas para la Inteligencia Natural, ya voy por la mitad del libro… y lo estoy disfrutando hasta poniéndole música al roance. Gracias por tus palabras, tus historias del patio que son maravillosas. Mi abrazo.

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    1. Sí, hermanarse con todo lo que tenemos a nuestro alrededor.
      Me parece super la idea de escribir para la inteligencia natural, para esa que se va perdiendo con el paso del tiempo y que llegara el día que ya será como dicen por estos lares «muy otra» que hasta desaparezca, quien sabe que la remplazará, sin embargo, los nuevos que nacen ya traen otra conformación. Abrazo más que grande, gracias y un bello fin de semana

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  2. Jajajajajajaja Themis ahora sí que me has hecho reír, una tras otra. Confieso también que la idea de un blog del patio donde haya referencias a diario del quehacer de todos sus habitantes, visitantes o lo que sea, qué cosa más chévere. Y lo demás, entre la abuelita, la I A y la del humano que se va perdiendo, la decadencia como humanidad y el que hablaba hasta por los codos (no me aprendí el dicho). Bueno, finalmente el comienzo de la vida, esta que empieza todos todos los días. Gracias por la diversión y por esas preciosas fotos además adornadas por el Sol. Un abrazo muyyyy grande.

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    1. Hola Maty, si está de risa ahora el patio más con eso que los recuerdos aparecen sin que uno se los pida cuando se le dan la gana y hacen cada asociaciones que mejor es ni cuestionarlas pues solo ellos a veces saben en que se unen, bueno….ni modo así es esto. «Un resumencito de lo vividito», que cuando la querías parar, eso sí que dan risa hasta cuando lo estás contando pues a uno mismo lo sorprende las cosas que nacen de los recuerdos y no hay que olvidar que «la risa es el remedio infalible». Gracias, abrazo más que grande

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  3. Hola, Themis, qué cantidad de temas has mezclado en estas crónicas, la IA y las redes sociales forman parte de toda esa jungla también que habita la vida. Mejor de las primeras no hablamos, me quedo con tus habitantes con vida de tu patio. Espectacular la araña y la mariposa, una maravilla, hizo magia… Esto sí que es magia y no las redes sociales.
    Un abrazo. 🙂

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    1. Todo va junto, como si fuera un gran revoltijo, unas llegan y otras se van, cada día desaparecerá la magia natural para dar paso a la artificial, eso si está en cada uno lo que eligirá, hasta que de repente un día lo prohiban y quedará una sola posibilidad.
      Eso sí, la vida sobre toda las cosas y lo demás es un entretenimiento para pasar unos ratos. Gracias Merche, estoy de acuerdo la magia está ahí donde late la vida de verdad….abrazo más que grande

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