LA CAPITAL DEL IMPERIO: KAFKA EN  EL CENTRO HISTÓRICO DE MÉXICO

RUMBO AL PALACIO ITURBIDE

«Pos ni modo», si no sale de esta manera hay que darle la vuelta, pues uno no sabe por dónde puede saltar la liebre, esa que siempre anda por los lugares más insólitos escondida y de repente ¡BLIM!, da un brinco y se aparece.

Seguir persistiendo para ver si de la forma en que dicen hay más suerte y si no aceptar que hay que dar miles de vueltas hasta llegar a darle al clavo.

¿Qué  los trámites son situaciones engorrosas?,  pregúntenselo a Kafka pues él es el maestro o por lo menos al que más se une a ella, que describe tan bien a esa burocracia que cada día se extiende más, eso sí, ahora digitalizada y al decir de Franz:

“Toda revolución se evapora y deja atrás sólo el limo de una nueva burocracia.”

Así es, «pos ni modo», ya tendría que estar acostumbrada, eso sí, adiestra la paciencia, con ello tal vez, ganemos el cielo y muchas veces el ingenio, el ver cómo se puede llegar a la persona idónea para solucionar el trastorno en que se está metido y no correr con la suerte de encontrarse con un empleado que al mejor imitador de las maquinitas o ¿inteligencia artificial?, que repiten siempre lo mismo, «gracias por visitarnos», o «algo más puedo hacer por usted» sin haber respondido nada y si uno vuelve a decir algo, la misma frase exterioriza.

Ahí se me apareció uno de esos puestos que venden de todo para festejar el Grito y ese:

¡¡¡¡Viva México!!!!

apareció en uno de los sombreros, que se usaría para celebrar el Grito y por otro lado se dice cuando algo que sucede en el país, se torna incomprensible o nos muestra una fasceta insospechada.

Más allá que no pienso que sea solo de estos lares estas nuevas dinámicas que se están aposentando y que cada día la presencia humana irá desapareciendo y quedarán las pantallitas como las rectoras de la mayor parte de los momentos y de la vida humana.

*

*

Me iba riendo conmigo misma, pues había sido testigo de una plática entre la recepcionista, ubicada en un módulo en las afueras del edificio, en un corredor largo y una secretaria que había llegado a decirle que su jefe estaba muy enojado porque había dejado entrar a dos personas, que pedían que las atendiera y le diera una solución.

-Es que a mí no me han capacitado para poder darles las respuestas de lo que preguntan

-Muy claro se te dijo que a todos los mandaras a la nueva página de internet, que solo de esta manera serán atendidos.

Los que habían podido tener acceso, ahí estaban sentados aguardando que por algún imprevisto pudieran llegar al jefe, que se negaba a recibirlas y que le enviaran más personas.

Ella tenía que volverse «esa pared» con la que se encontraran todos los que allí llegaran y no permitir que nadie pasara adentro de las instalaciones e importunara al «Mero Mero».

Qué acertado había estado Honoré de Balzac cuando dijo que:

“La burocracia es una máquina gigantesca manejada por pigmeos.”

Eso sí, primero había que pagar para no ser escuchados y el aumento había sido como del 2500 %, claro hay que tener en cuenta que antes era muy barato, solo $23 y ahora $650, no sé si mi cálculo está bueno o exagero, pues las matemáticas no son mi fuerte.

Así iba caminando y pensando en la situación que había pasado, por otro lado viendo todo aquello que me rodeaba, ahí se me apareció Bellas Artes, ese Palacio emblemático del Centro Histórico de la capital mexicana, donde se representan grandes obras, ballets, óperas y un sin fin de espectáculos y exposiciones, cuya sala principal tiene un telón único en el mundo ya que fue realizado por Tiffany´s, en Nueva York y su techo está decorado de vitrales.

*

¡¡¡¡Viva México!!!!

*

Un poco sorprendida por las cosas que puede guardar la Vida en su chistera y que de repente las saca como jugando bromas a los protagonistas de esta novela que se gesta en esta dimensión, por esos personajes enviados quien sabe por qué razones a ser intérpretes de hechos que su imaginación en cierta forma a veces, ni siquiera los podría sugerir.

Di la vuelta por la calle Madero, la peatonal, la que saca directo al zócalo y me encontré con la marabunta que venía de frente, parecía que todo mi pueblo había salido a la calle en una procesión desordenada.

*

*

Caminando entre los que te quieren llevar a la fuerza a una óptica para que te hagan un estudio de los ojos, que son muchos, siempre me pregunto si es que hay tantos lugares de lentes en las inmediaciones.

-Buscaba una óptica

-Tengo los mejores precios para sus lentes

Van diciendo mientras estiran su brazo delante con una tarjeta en sus manos.

Buscaba el Palacio de Iturbide donde estaba la exposición de «Biombos y Castas», que me habían recomendado que viera, para luego llegar al Zócalo y ver cómo lo habían adornado para que al otro día se celebrara ese festejo tan esperado.

*

FOTO TOMADA DE INTERNET

Entre sonrisas, risas sola como las locas, recordando lo vivido, no solo en este día, sino en todos los que en mi vida me tuve que abocar a trámites por diferentes causas, en diferentes ciudades y vivir hechos insólitos, así como conocer lugares que no hubiera llegado nunca, obscuros sótanos como me sucedió en Montevideo, donde se guardaban una cantidad de filminas antiguas de la ciudad, pues si algo hay que reconocer es, que ellos son mi karma.

Al momento se sumaba el cansancio, la falta de aire, el calor que se volvía intenso, la gente que pasaba como torrente sin detención, así me fue introduciendo en la dinámica de la gran Ciudad de México que también por otro lado, es una belleza.

Para sofocar si algo quedaba de la frustración por el trámite, la cual se había vuelto una excusa, pues en realidad no esperaba nada, me autoengañé diciéndome que lo ideal sería parar unos instantes y saborear un delicioso helado de esos de yogurt, lleno de chispitas, cereales, trocitos de fruta, chocolate y su gran copete, el cual como niño pequeño observaba mientras me lo preparaban, sin saber muy bien como hacer para optar entre todo lo que había, pues todo se me hacia delicioso, era tan grande la oferta que creaba una gran dificultad, pues elegir es siempre rechazar y se me antojaban todos.

Con él en mis manos, salí del local y me fui a sentar en el escalón de una farmacia a paladearlo mientras veía pasar a esa multitud anárquica que desfilaba frente a mis ojos.

¡¡¡QUE VIVA MÉXICO!!!

MÉXICO

Septiembre 2023

***

*

Te invito a visitar mi página de face

blog de themis

Y TAMBIÉN  EL BLOG

puedes encontrar otras entradas que te interesen.

GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!

FIRMA baja res

Comenta y comparte…GRACIAS…!!!

17 comentarios en “LA CAPITAL DEL IMPERIO: KAFKA EN  EL CENTRO HISTÓRICO DE MÉXICO

  1. Yo hace mucho que llegué a la conclusión de que hay cosas que no se pueden remediar y pues, es el caso. Si tú puedes dentro de todo esto sacar a Kafka y a Balzac dándote cuenta de que el mundo es así, sabes vivir bonito dentro del cansancio y la falta de aire. En verdad que ver a ese mar de gente, también me ha dado un sofocón. Y el helado… no me pierdo de uno, se me ha antojado!
    Estupenda tu crónica querida Themis, un abrazo más que fuerte.

    Le gusta a 1 persona

    1. Dicen que frente a los hechos hay que reconocerlos en vez de combatirlos y con el reconocimiento puede generar pequeños cambios y toma de conciencia.
      Es una locura ese mar que camina por la calle Madero y tener que esperar prácticamente para meterte en el flujo, hacia siglos que no veía tanta gente junta.
      El helado Maty, como el café un elixir que hace que uno se sobreponga de lo que pasa.
      Gracias, abrazo bien grandote y pásala lindo

      Me gusta

  2. La inteligencia que peca de estupidez.
    Burocracia. Será?
    Que buenas notas y que grandes reflexiones Themis. Sin duda.
    Jugar a ser Dios, gran error.
    Ya les sobrevendrá la respuesta a su debido tiempo.
    Como siempre a detalle todo lo que escribes, viajar en tus letras es fácil y adentrarse a mundos que no conocemos pero que al leer aprendes y valoras.
    Gracias.
    Un gusto enorme estar aquí de nuevo para leerte.
    Un abrazo muy fuerte.

    Le gusta a 1 persona

Replica a themis t. Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.