ENTRE DOS MUNDOS
Miraba por la ventana como grandes gotas comenzaban a caer, el cielo había preparado un gran aguacero que no se decidía a desbordarse, los huracanes estaban dando vueltas de un lado y del otro del territorio, paseaban por los océanos y no sentían ningún miramiento en depositar su agua que caería en unos momentos a raudales.
De repente una pequeña apertura mostró su luz sobre el muro de bloque que tenía frente, me quedé mirándola pues reflejaba a las gotas que caían, las pintaba con un brillo muy especial.
El portal se abría, cuando pausado y lento se acerca a él un perro.
Pasa descuidado por la ínfima luz que se encendía, en ese instante brota en su totalidad y deja ver una parte de lo que hay del otro lado.
El animal regresa como llamado por un aroma que lo seduce y lo lleva, olfatea aquí y allá.
La luz lo llama, lo dirige, sin dejar el rastro que lo guía lo va cruzando .
Poco a poco desaparece como si una fuerza lo suprimiera de la faz de esta tierra.
Me quedo viéndolo como frente a mis ojos incrédulos se borra la huella de su estar.
En un instante se esfuma.
La copiosa lluvia se lanza, se traga al portal, al perro y ennegrece al cielo.
MÉXICO
DESDE MI VENTANA: LUZ, SOMBRA Y REFLEJO (1)
DESDE MI VENTANA: LUZ, SOMBRA Y REFLEJOS (2)
DESDE LA VENTANA: LUZ, SOMBRA Y REFLEJO (5)
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GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!


Impresiona como el portal se engulle al perro. El cambio de luz es impresionante. Un abrazo
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Sí Nuria, un efecto que impacta como se desapareció frente a los ojos como si hubiera sido tragado. Gracias, Abrazo
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